No nos time, sra. Barcina

A finales de febrero pasado saltó a la prensa la noticia de que la alcaldesa Yolanda Barcina mostraba su protesta ante el Ministerio de Interior por no haberle consultado ni comunicado la adjudicación del proyecto de nueva cárcel en terrenos de la colina Soltxate-Santa Lucía.

Parece sorprendida e indignada del poco respeto que se tiene por su Ayuntamiento.Sorpresa por sorpresa, no se explica muy bien el respingo de la Sra. Barcina cuando fue ella quien en el otoño de 2005, sin que nadie, oficialmente al menos, se lo pidiera, se puso a disposición de las Instituciones Forales y Centrales, entonces coordinadas para hacer la nueva cárcel, y alardeó de su ofrecimiento “solidario y generoso” de terrenos pertenecientes al término municipal de Pamplona-Iruña, incluso sabiendo que los terrenos ofertados son “zona paisajística protegida” y suelo calificado como “natural forestal”.

¿Qué ha pasado para que ahora la alcaldesa reaccione como lo ha hecho?¿Quizá se ha dado cuenta de la importancia medioambiental de la colina? ¿Quizá no le interesa que la iniciativa para resolver el problema de los actuales reclusos en Navarra la tenga un Gobierno o un partido ajeno al PP-UPN? ¿No están del todo seguras las perspectivas urbanísticas del terreno de la actual cárcel? ¿La cercanía de las elecciones municipales obliga a mostrar una imagen más ecológica? ¿Es simplemente el reflejo inconsciente, esta vez dirigido hacia los de arriba, del principio de autoridad que la alcaldesa siempre ha mantenido con mano de hierro hacia los de abajo? Sólo ella podrá aclarar tantas dudas.

El asunto principal, Sra. Barcina, no es la descortesía del Sr. Rubalcaba, sino si se va a malograr o no para Pamplona la mayor superficie de suelo verde y forestal que nos queda, el único pulmón natural que, una vez agotado el suelo del término municipal, podemos salvar para un futuro de nuestra ciudad más ecológico y sostenible. Nos gustaría que protestara por esto, no porque no le hayan avisado.

Tampoco se puede enfocar este problema como de exclusiva competencia municipal de Pamplona-Iruña. El millón y pico de metros cuadrados de zona protegida que tiene la colina Soltxate-Sta. Lucía y que reivindicamos como reserva natural, forestal y paisajística, tiene carácter y vocación comarcales, por encima de su actual pertenencia administrativa y de la mayor o menor cercanía al centro urbano de la capital. Convendría que la Sra. Barcina, superando estrechas visiones “termino-municipalistas”, se aviniera a consensuar con los ayuntamientos y concejos vecinos, la ordenación y el disfrute de la próxima maravilla ambiental en que puede convertirse dicha colina.Que la nueva cárcel es necesaria y urgente no lo ponemos en duda. Lo era ya en el año 2000 y más en el 2004. Sin embargo no se puede hacer demagogia con esa necesidad para justificar cualquier destrozo urbanístico o atentado medioambiental. Desde ese año 2004, y hasta ahora, hemos planteado a las instituciones municipales, forales y centrales la importancia de compaginar la construcción de la nueva cárcel y la salvaguarda de la reserva natural de Soltxate-Sta. Lucía.

Estamos en marzo de 2007 y seguimos igual. No se han molestado, a pesar de la tan cacareada urgencia, en buscar terreno adecuado y racional para la nueva cárcel, que lo hay en abundancia, y hoy es más claro que nunca que Soltxate-Sta. Lucía debe consolidarse y reforzarse como suelo protegido de la edificación, de la especulación, de todo tipo de “urbanicidio”. Desde las directrices europeas para luchar contra el cambio climático, entre otras las de la Carta de Ciudades Sostenibles (Aalborg) a la que Pamplona se adhirió, pasando por las de todas las organizaciones ecologistas internacionales y locales, Greenpeace, Ekologistak Martxan (Ecologistas en Acción), SEO/Birdlife, WWF/Adena, Amigos de la Tierra, Gurelur, Lurra, arquitectos y urbanistas preocupados por la protección del medioambiente y contra la desertización, el Observatorio de la Sostenibilidad de España (OSE), y el propio Ministerio de Medio Ambiente a través del documento Estrategia Española de Sostenibilidad Urbana y Rural, se recomienda insistentemente la necesidad de preservar el suelo natural y protegerlo del saqueo al que se le ha sometido. ¡Cuánto más si ese suelo es ya escaso y tiene la calificación previa de natural!

La Sra. Barcina no puede persistir en el error inicial de ofertar terrenos medioambientalmente protegidos para construir la nueva cárcel, ni puede pretender timarnos con cuestiones de forma, faltas de respeto o cortesía y otras zarandajas.

Asociación de Vecin@s de San Jorge-Sanduzelai

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